Mezcla homogénea
Una mezcla homogénea es una unión de dos o más sustancias en la que no se pueden distinguir las sustancias originales. Los elementos que componen la mezcla homogénea no pueden diferenciarse a simple vista, pero son separables físicamente pues entre ellos no tiene lugar una reacción química. Por ejemplo: El té con azúcar o una mezcla de agua y alcohol.
Las mezclas son de uso muy común y se emplean en aspectos tan diversos como la cocina, la construcción, la joyería, entre muchos otros.
Para lograr una mezcla, basta con unir mecánicamente dos o más sustancias distintas hasta que formen una materia conjunta. Es importante saber que los componentes se mezclan pero conservan sus propiedades químicas y, generalmente, pueden ser separados de nuevo a través de procedimientos como el tamizado, la filtración, la separación magnética, la decantación, la centrifugación, entre otros.
Una mezcla se puede hacer con sustancias en estado líquido, sólido o gaseoso. Por ejemplo, las aleaciones, que son mezclas homogéneas de metales. Otro ejemplo de mezcla homogénea son las disoluciones en las que, por lo general, al menos un componente es un líquido. Por ejemplo: sal disuelta en agua.
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